Cuanto mas aprendo, más me queda por conocer.
La ilusión de enseñar, refleja pasión por aprender.
miércoles, 6 de abril de 2011
lunes, 15 de febrero de 2010
Los objetivos del milenio. Un reto al alcance de todos.
Puede parecer muy optimista el título con el que comienzo esta entrada, pero en la vida siempre que queremos conseguir algo, tenemos que estar por lo menos convencidos de que lo podemos conseguir. Está claro que desde mi humilde intención no voy a poder conseguir que se alcancen los objetivos del milenio, pero lo que está claro, es que desde los medios que están a mi alcance puedo esforzarme para contribuir a ello.El pasado mes de Noviembre comence a trabajar en el Instituto Celso Díaz de Arnedo en La Rioja, y el primer día el Jefe de Estudios me comentó que durante este curso, en el proyecto educativo de centro habían incluido un programa para que cada més del curso lectivo, se correspondiera con uno de los objetivos para el desarrollo del milenio. La idea me pareció fabulosa, porque de esta forma los profesores podemos orientar parte de las actividades de aula de nuestros alumnos para que ellos trabajen el contenido basandose en el objetivo del milenio correspondiente a cada mes. A continuación muestro la lista de objetivos y su correspondencia con los meses del curso:
Entre las materias que imparto en el centro, se encuentran algunas relacionadas con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Así que, a continuación cito dos de los ojetivos didácticos que están contemplados en las programaciones de aula, y que son los siguientes:
Desarrollar las habilidades necesarias para manejar con soltura los servicios
de comunicación en tiempo real: listas de distribución, foros, grupos de noticias, y chats.
Identificar las características de las conferencias y las comunidades virtuales: mensajería instantánea, redes sociales, blogosfera y páginas wiki.
Así que como actividad para realizar en clase con los alumnos, se planificó que realizaran un blog utilizando esta plataforma y crearan una entrada cuyo tema principal fueran "Los objetivos para el desarrollo del milenio". A mi me parece un tema muy interesante, donde todos jugamos un papel muy importante si aportamos nuestro granito de arena, para contribuir a que finalmente dichos objetivos puedan cumplirse.
martes, 28 de abril de 2009
Bienvenida
Desde que era pequeño, siempre fui curioso. Todavía recuerdo la cantidad de preguntas que me surgían a cada paso que daba, y que nunca dudaba en preguntar indiscriminadamente a todo aquel que tuviera a mi lado, bien fuera mi padre, mi profesor o algún familiar. Por aquel entonces mi concepto del conocimiento tenía una componente discreta, los mayores sabían todo y los pequeños solo sabíamos lo que nos habían enseñado los mayores. Para mi, era como si, llegado a un grado de madurez en la vida, las personas dejaran de aprender y comenzaran a enseñar. En aquel entonces, la opinión de alguien de mi edad no tenía la misma validez, que lo que pudiera decir cualquier persona de edad adulta.
Con el tiempo fui aprendiendo más, no solo aquello que me ensañaban en clase, que por el hecho de ser obligatorio siempre catalogué como algo importante, sino de una cantidad de curiosidades que aparecían en el día a día, y que yo pensaba que no eran tan importantes porque no las enseñaban en la escuela. La evolución en esos años, hizo que mis fuentes de conocimiento fueran adoptando cada vez, una identidad más sólida. De esta forma segmentaba perfectamente el conocimiento, yo sabía más que aquellos más jóvenes a los cuales a veces enseñaba, y sabía menos que aquellos mayores que me enseñaban. No obstante cierta rebeldía, me hacía pensar que algunas cosas de las que intentaban enseñarme los mayores no parecían ser del todo cierto.
Así que seguí avanzando en el camino de la vida, múltiples actividades deportivas, de ocio y tiempo libre, las relaciones sociales, la universidad, el trabajo y mi curiosidad incesante siguieron aportando granitos y granitos de arena a ese pozo sin fondo llamado conocimiento. A día de hoy, no creo que el conocimiento sea una área discreta y finita, más bien continua e infinita. A día de hoy, no creo que alguien tenga que saber más que yo por el hecho de que sea más mayor, demuestre mayor madurez o tenga mejor currículum. A día de hoy, disfruto aprendiendo de todas las personas que me rodean, independientemente de su edad o nivel de estudios, podemos encontrar grandes dosis de sabiduría, procedentes de las personas que menos lo esperamos.
La sabiduría está ahí, siempre lo estuvo y siempre estará. De nosotros depende escuchar, observar y reflexionar para encontrarla en alguna de sus manifestaciones.
Curro Chust
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